jueves, 10 de enero de 2019

Encerrada en casa

Últimamente la historia de Rapunzel se me viene mucho a la mente y no puedo evitar compararme con ella, la diferencia es que yo soy Rapunzel y a la vez la villana que la deja encerrada. Pues poco a poco me he impuesto un castigo impulsado en su mayoría por el miedo.

Mucho se dice de la depresión y sus consecuencias como no querer salir de casa, no cuidar tu aspecto personal, la apatía, falta de motivación para levantarse de la cama. Y es justo lo que me ha ido pasando. A pesar de las bromas que pueda haber por redes sociales respecto a las crisis existenciales, en mi opinión son tan serias y tan mortales que pueden derrumbar tu vida, incluso si eres lo suficientemente fuerte (o crees que lo eres).

El querer encontrar el sentido de mi vida, el propósito por el que estoy aquí, viva y no otra persona me carcomía tanto la mente que me  estanque y deje que mi vida también se estancara, se pausara y veía al rededor con mucho dolor y envidia, como el resto avanzaba.

Para salir de esa situación o al menos vislumbrar una pequeña señal de luz tuve que reconocer humildemente que no tengo el control de todo, que el mundo va avanzar este en el o no, que no puedo salvar el mundo, que si hago aunque sea una pequeña aportación al mundo ésta importara, que estoy en mi derecho de defraudar a mis seres queridos si las decisiones que creo son mejores para mi felicidad y el cómo quiero que mi vida avance no sean de su agrado, que tengo derecho a equivocarme. Y es difícil (al menos en mi caso lo fue)

En esos momentos lo más fácil para mí era distraerme y no enfocarme en los problemas (pues creía que no los podía resolver) entrar a facebook, twitter, instagram, youtube, netflix, libros, juegos, películas, eran mi pan diario, tenía una mejor relación con estas distracciones que con mi familia, incluso conmigo misma. Pero llega un momento en que todo esto no puede callar la voz interna dentro de ti que grita por ayuda, empiezas a alejarte de tus amigos y seres queridos porque te da vergüenza que ellos vean como estas cayendo. Y es ahí cuando pueden entrar ideas, muy malas ideas, como querer lastimarte. Tan sencillo como tomar una cuchilla. Lo peor que puede pasarte es que sabes que necesitas ayuda pero no sabes cómo pedirla y no sabes si podrán ayudarte.

Saben que me apareció cuando busque en google "como suicidarte"? Un mensaje que decía que si necesitaba ayuda llamara a un numero, no lo llame, pero eso me hizo ir dentro de muchas organizaciones con testimonios de víctimas de la depresión, intentos de suicidio, familiares de una persona suicida, causas, como evitarlo y bum la revelación:

Por mas jodida que estuviera mi vida aun quería vivir, solo quería deshacerme de mis problemas no quería deshacerme de mi vida.

Suena sencillo y obvio pero les juro que en esos momentos no lo vi, no podía. Por más que lo había leído en una de esas frases tumblr o una imagen con frases que buscas en pinterest.

Una vez asumido eso, me enfoque en resolver mis problemas, ver qué cosas podía salvar del desastre que me había dejado la sombra de la depresión pero principalmente tenia que asegurarme que las malas ideas no volvieran en mis momentos de debilidad y hay diferentes maneras, encontrar el adecuado para ti es lo difícil pero no imposible. La clave está en pequeñas victorias.

Hasta aquí mi pequeña aportación, espero sinceramente que ayude a alguien en mi misma situación o por lo menos hacerles saber que no están solos